Oruga de procesionaria del pino.

Procesionaria del Pino: tratamientos para la plaga forestal

La procesionaria del pino es una de las plagas más dañinas para los bosques de coníferas (pinos, abetos y cedros), que afecta la salud de estos árboles y representa un peligro para humanos y animales debido a sus pelos urticantes.

Y por lo mismo que el ciclo de vida de la procesionaria pasa por varias etapas, es decir, desde huevo hasta mariposa procesionaria, requiere de un control adecuado en cada fase.

Te invito a conocer más sobre la oruga procesionaria del pino, los daños que causa, su ciclo vital y los tratamientos más efectivos para combatirla, como la pulverización, los anillos protectores y la endoterapia.

¿Qué es la procesionaria del pino?

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es una especie de lepidóptero que en su fase larvaria se convierte en una oruga altamente destructiva para los bosques de coníferas. Se la conoce también como oruga procesionaria debido a la forma en que se desplaza en fila, formando largas hileras.

Así, este insecto se alimenta de las agujas de los pinos y cedros, debilitando los árboles y haciéndolos más vulnerables a enfermedades y plagas secundarias. Además, la oruga procesionaria del pino es peligrosa para humanos y animales debido a que, por sus pelos urticantes, pueden provocar reacciones alérgicas y graves irritaciones.

¿Cómo daña la oruga procesionaria del pino a los árboles coníferos?

Las orugas procesionarias se alimentan de las agujas del pino, causando la defoliación parcial o total del árbol. Este daño reduce su capacidad de fotosíntesis, debilitándolo y afectando su crecimiento. Además, un árbol debilitado es más propenso a sufrir ataques de otras plagas y enfermedades.

Los nidos de procesionaria, que aparecen como bolsones sedosos en las copas de los árboles, también son un signo evidente de infestación. Y es que en los meses fríos, las orugas permanecen en estos refugios para protegerse del clima adverso, y al llegar la primavera, descienden en procesión para enterrarse y completar su ciclo vital.

¿Qué daños causa la procesionaria del pino a las personas?

La procesionaria del pino no solo representa un peligro para los árboles, sino también para las personas. Sus orugas están cubiertas de diminutos pelos urticantes que se desprenden con facilidad y pueden ser transportados por el viento, provocando las siguientes enfermedades:

  • Reacciones alérgicas y problemas de salud en quienes entran en contacto con ellos.
  • Entre los síntomas más comunes de la procesionaria picadura se encuentran irritación en la piel, urticaria, conjuntivitis y problemas respiratorios.
  • En casos más graves, la inhalación de estos pelos puede causar reacciones alérgicas severas, como dificultades respiratorias o incluso un choque anafiláctico.

Por ello, es importante evitar el contacto con la oruga procesionaria y tomar medidas preventivas en zonas infestadas.

¿Y la oruga de procesionaria también puede afectar a los animales?

Sí, la oruga procesionaria es altamente peligrosa para los animales, especialmente para perros y gatos, debido también a que sus pelos urticantes contienen una toxina que puede causar reacciones graves al contacto, provocando inflamación en la piel, dificultad para respirar y, en casos severos, necrosis en la lengua si la ingieren.

Los síntomas incluyen salivación excesiva, vómitos y malestar general. Si una mascota entra en contacto con la procesionaria, es fundamental acudir de inmediato al veterinario para evitar complicaciones graves.

Ciclo de vida de la procesionaria del pino

El ciclo de vida de la procesionaria del pino consta de cuatro fases:

  1. Huevo, las polillas procesionarias adultas ponen sus huevos en las agujas de los pinos en verano.
  2. Larva (oruga procesionaria), durante el otoño e invierno, las orugas se alimentan del follaje del árbol y construyen sus característicos nidos de procesionaria.
  3. Pupa, en primavera, las orugas bajan en procesión hasta el suelo, donde se entierran para convertirse en crisálidas.
  4. Adulto (mariposa procesionaria), a finales de verano emergen como polillas para reproducirse y reiniciar el ciclo procesionaria.

Conocer la procesionaria época de cada fase es clave para aplicar tratamientos efectivos y evitar que la plaga se propague.

Tratamientos de la procesionaria del pino: tipos

Existen varios métodos para combatir la procesionaria del pino, sin embargo, la elección del tratamiento depende del nivel de infestación, el entorno y la época procesionaria.

Tratamiento por pulverización

Este método consiste en la aplicación de insecticidas por medio de pulverizadores. Se recomienda realizarlo en otoño, cuando las larvas son pequeñas y más vulnerables. Algunos de los productos más utilizados son a base de Bacillus thuringiensis, una bacteria que ataca exclusivamente a las orugas procesionarias sin afectar a otras especies.

Tratamiento por anillos protectores

Los anillos protectores se colocan en el tronco del pino para capturar a las orugas cuando descienden del árbol. Este método es ecológico y efectivo si se instala antes de la procesionaria época de descenso, es decir, a finales de invierno o principios de primavera. Una vez atrapadas, las orugas se eliminan de manera segura.

Endoterapia

La endoterapia es un tratamiento preventivo y curativo mediante la inyección de insecticidas directamente en el tronco del árbol. Este método permite controlar la procesionaria del pino tratamiento sin afectar a otros organismos beneficiosos del ecosistema. La aplicación se realiza en otoño, cuando las larvas comienzan su actividad.

Entonces, en el tratamiento de la procesionaria del pino es clave identificar el ciclo de vida y aplicar los tratamientos adecuados en la época procesionaria correcta es fundamental para su control.

Sin embargo, para un buen manejo de la plaga de la procesionaria del pino se debe contar con buenos profesionales. Te recomiendo acudir a una empresa especialista en control de plagas, sea en Sevilla, en Sierra Sur de Sevilla, en Málaga, en Cádiz, en Sierra de Cádiz, o en Serranía de Ronda, y así asegurar la protección de bosques y evitar problemas de salud pública asociados a la procesionaria picadura.

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